Más de 400 miembros de equipos directivos asisten a las Jornadas Comunicación EC

La comunicación en los centros educativos precisa de profesionalidad, transparencia y coherencia

Celebradas en Santiago, León, Sevilla, Madrid, Valencia y Zaragoza

21 de mayo de 2018. 

Escuelas Católicas, consciente de la necesidad de dominar hoy día la comunicación en todos los ámbitos de la vida y también en nuestras instituciones y centros educativos, ha celebrado desde el mes de enero en varios puntos de nuestro país la “Jornada Educación, Comunicación y Marketing para instituciones y centros educativos”, a la que han asistido más de 400 miembros de equipos directivos y cuya última cita tendrá lugar el próximo 28 de septiembre en Tenerife.

La celebración de estas jornadas completa la apuesta de Escuelas Católicas por la mejora de la comunicación en nuestros centros e instituciones, iniciada el pasado mes de noviembre con la celebración de su Congreso “Emociona. Comunicación y Educación”, y la edición de la publicación “Comunicación y educación. Libro de estilo de la comunicación y el marketing en instituciones y centros educativos”.

Parte de la misión de los centros educativos católicos es mostrar su identidad y difundir sus carismas. Para ayudarles a realizar una comunicación eficiente que cuide su específica misión evangélica, las jornadas reflexionaron sobre la comunicación actual, la importancia de construir el relato institucional de manera que sea comprendido y querido, cómo trabajar adecuadamente la comunicación y el marketing, y cómo configurar nuestra identidad digital para ser figuras de referencia de la identidad digital de nuestros alumnos. Los ponentes fueron Arturo Merayo, Elena Rodríguez-Avial, Alberto Mayoral y José María Ivorra.

Comunicación eficaz en la escuela

Arturo Merayo, profesor de la Universidad de Murcia y consultor de Cícero Comunicación, hizo un repaso de la evolución que ha tenido la sociedad de la información y de la comunicación, y de cómo la comunicación se ha convertido en fundamental en estos momentos de cambio de era. Un cambio de era que está marcado por el “Big Data” y la “posverdad”, dos fenómenos a los que la escuela y el educador tienen que prestar especial atención. Para Merayo el educador ya no puede ser un simple trasmisor de conocimientos, sino que debe ser la persona que guía, motiva, orienta y fomenta en el sentido crítico. Y para todo ello precisa de la comunicación, pero una “comunicación eficaz”, que es precisamente el reto al que, a su juicio, tienen que enfrentarse los centros educativos.

Advirtió, asimismo, del riesgo que supone para nuestros jóvenes, e incluso también para los adultos, comunicarnos con 140 caracteres, porque ello nos puede llevar a pensar en 140 caracteres. En este sentido insistió en que los educadores tienen que ser capaces de formar a los nativos digitales (teniendo en cuenta que son autónomos, exigentes, comprometidos, emocionales…) en habilidades y no tanto en conocimiento. “Tenemos que reflexionar sobre qué educación queremos y qué necesitan nuestros alumnos. Dejemos de asombrarnos de la posverdad y tomemos la comunicación como algo esencial para nuestros centros”, concluyó.

Identidad en red

Elena Rodríguez-Avial, coordinadora de la Oficina de Comunicación de la Compañía de Jesús (España), aseguró en su intervención que la comunicación de las instituciones religiosas gira en torno a conocer, encarnar y narrar la identidad de las mismas. Animó a “tejer” redes de comunicación interna que además de facilitar la información a públicos internos, permitan compartir materiales, recursos y experiencias, y ayuden a solventar posibles crisis que sufran las instituciones.

Para dar a conocer la identidad de centros o instituciones incidió en la necesidad de potenciar la pastoral y de actualizar y compartir el ideario de los mismos. Recordó que para fortalecer el sentido de pertenencia institucional se debe formar “en identidad” a todos los trabajadores de la institución (con especial atención a los docentes noveles y al personal de Administración y Servicios, a través de cursos, encuentros con homólogos y acompañamiento); a los alumnos (mediante materiales de pastoral, contacto con religiosos de la congregación, con asociaciones de antiguos alumnos, celebraciones, oraciones, convivencias…); y a las familias (a través de las escuelas de padres, facilitando una buena comunicación, fomentando la participación…). A la hora de narrar la identidad de nuestras instituciones afirmó que debemos recordar que “todo comunica”, y que hay que construir el relato con el lenguaje de hoy, desde y para la emoción y utilizando cuestiones de moda.

Transmitir lo que nos hace únicos

“Conócete y marca la diferencia” fue el título de la ponencia de Alberto Mayoral, miembro del Departamento de Comunicación de Escuelas Católicas y co-autor del Libro Comunicación y Educación. En su intervención animó a los responsables de los centros a confiar en la comunicación, y a dedicar recursos y profesionales que se encarguen de ella y puedan transmitir lo que son de la mejor manera posible. Habló de que aun siendo imprescindible la comunicación institucional, no hay que descuidar la comunicación específica de cada centro; que es necesario optar por la comunicación como disciplina prioritaria, pero también ayudarse de las herramientas del marketing; de tener muy en cuenta a los destinatarios y los canales a través de los cuales lanzar los mensajes; y de contar tanto con un manual como con un plan de comunicación para profesionalizar la comunicación.

Ofreció además numerosos ejemplos de buenas prácticas para demostrar la necesidad de crear cultura corporativa que genere orgullo de pertenencia; de cuidar la imagen corporativa porque todo comunica; y de dar máxima importancia al mensaje porque será el que determine la calidad de la comunicación. Como recomendación final, Mayoral subrayó la necesidad de que los centros educativos busquen su valor diferencial, aquello que les hace únicos, y lo cuenten con coherencia, transparencia y sentido común.

Educar para la ciudadanía digital

En la última ponencia José María Ivorra, responsable de Comunicación de la congregación San José de Cluny, reflexionó sobre los protagonistas de la comunicación en la era digital. Analizó los perfiles de la generación Millennial (padres de nuestros alumnos) y de la generación Centennial (nuestros alumnos hoy día) con el objetivo aportar a los responsables de los centros asistentes las claves para realizar una comunicación efectiva con ambos.

Ante el hecho de la hiperconectividad que en que vivimos animó a educar a los alumnos en la ciudadanía digital para un correcto uso de la tecnología y sus aplicaciones. Alertó además sobre la necesidad de que padres y docentes sean conscientes de la existencia del fenómeno de las “noticias falsas” presente en las en redes sociales, y del problema de buscar información solo en una sola fuente, que da credibilidad a este tipo de noticias.

np_2018.05.21

Sobre Escuelas Católicas

Escuelas Católicas es la marca de FERE-CECA, que agrupa a titulares de centros educativos católicos desde 1957, y de Educación y Gestión, organización empresarial de dichos centros desde 1989.
Hoy representa a 2.048 centros educativos concertados católicos, a los que pertenecen 1.207.527 alumnos y 100.400 trabajadores, de los que 84.252 son docentes. A su vez, Escuelas Católicas supone el 14,9% del total del sistema educativo y el 59% de la privada concertada, lo que la convierte en la organización más representativa de este sector. Apuesta por la innovación y mantiene una actitud emprendedora para adecuarse a la nueva realidad de los alumnos.

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