Escuelas Católicas

Nota de Prensa

El documento confunde aconfesionalidad del Estado con un laicismo excluyente

 

Escuelas Católicas defiende la pluralidad y libertad educativa ante el manifiesto que propone excluir la religión del ámbito escolar

Recuerda que atacar el modelo de conciertos es atacar la pluralidad democrática

3 de marzo de 2026

Ante la reciente publicación de la “Declaración 2026 por una escuela pública y laica”, que plantea la salida de la religión del sistema educativo y cuestiona el modelo de conciertos, Escuelas Católicas quiere expresar su posición en defensa de la pluralidad, la libertad de enseñanza y el derecho de las familias a elegir la formación que desean para sus hijos. 

El manifiesto propone una concepción de laicidad que, lejos de garantizar la neutralidad del Estado, deriva en un laicismo excluyente. Confunde la aconfesionalidad constitucional con la eliminación de toda dimensión religiosa del espacio educativo. Una escuela verdaderamente pública -entendida como servicio a la sociedad- no es la que silencia la dimensión espiritual del ser humano, sino la que asegura que todas las convicciones pueden expresarse en un marco de respeto y convivencia.

La pretensión de crear un supuesto “vacío religioso” en las aulas no genera neutralidad, sino empobrecimiento. La religión forma parte de nuestra tradición cultural, histórica y ética, y su presencia en la escuela contribuye a una mayor comprensión de la persona y de la sociedad. Reducir la educación a una transmisión de contenidos sin ningún tipo de referencia trascendente implica ofrecer una visión parcial de la realidad y limitar el desarrollo integral del alumno.

Escuelas Católicas quiere recordar que la libertad de enseñanza es un derecho fundamental, reconocido en la Constitución española, no un monopolio estatal. Este derecho se concreta, entre otras cuestiones, en la posibilidad de que las familias elijan un proyecto educativo coherente con sus convicciones, y el Estado está llamado a garantizar ese derecho.

Asimismo, EC rechaza una concepción del profesorado como mero ejecutor de contenidos asépticos. Defiende la figura del docente como testigo, capaz de acompañar al alumno en la búsqueda de la verdad y el sentido. Expulsar la religión del ámbito educativo es despojar al maestro de su vocación de guía integral.

Cuestionar los conciertos

En este contexto, cuestionar la financiación de los centros concertados con ideario propio supone, en la práctica, convertir la libertad educativa en un privilegio para quienes pueden asumir el coste de la enseñanza privada. El modelo de concierto permite que miles de familias, con independencia de su renta, accedan a un modelo educativo que integra fe, cultura y compromiso social. Atacar este modelo no fortalece la igualdad, sino que debilita el pluralismo democrático.

Como institución educativa con una larga tradición de servicio a la sociedad, EC reafirma la identidad y compromiso de la escuela católica, en la que no se ofrece una ética de valores genéricos, sino un modelo educativo que no tiene miedo a la verdad y que entiende que educar es, por encima de todo, ayudar a cada persona a descubrir que su vida tiene un sentido infinito y trascendente.

Defender la presencia de la religión en la escuela no es una reivindicación corporativa, sino una defensa del derecho de las familias, de la pluralidad social y de una educación verdaderamente integral. Seguiremos trabajando por un sistema educativo en el que convivan proyectos diversos, convencidos de qu

Sobre Escuelas Católicas
Escuelas Católicas (EC) es la marca de la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza-Titulares de Centros Católicos (FERE-CECA) y de Educación y Gestión (EyG). FERE-CECA asocia desde 1957 a los titulares de los centros educativos y EyG los representa en su vertiente empresarial desde 1989. Actualmente integra a 1.959 centros educativos católicos, la mayoría con algún nivel concertado. Gran parte de ellos son centros integrados, es decir, que cuentan con más de una etapa. Si separamos por niveles educativos hablaríamos de 1.735 centros de Educación Infantil, 1.675 de Educación Primaria, 1.619 de Educación Secundaria (ESO o FP Básica) y 776 centros de Bachillerato o FP de Grado Medio o Superior, es decir, de 5.806 entidades pedagógicas. En ellos se educan 1.179.302 alumnos y hay 105.544 trabajadores, de los que 85.638 son docentes. Escuelas Católicas supone el 15% del total del sistema educativo y el 57% de la enseñanza privada concertada, lo que la convierte en la organización más representativa de este sector.