El Congreso ha realizado sus trabajos convencido de la necesidad de alcanzar una F.P. como auténtica alternativa de prestigio en el sector educativo y productivo, proponiendo líneas de mejora de la estructura, contenido, imagen y coordinación de la F.P. en sus tres subsistemas y, proponiendo criterios básicos para un “Debate Nacional” sobre la F.P. del año 2000.
El Congreso afirma que:
- La mejora de la calidad y, por lo mismo, de la imagen social de la F.P., depende de la capacidad de nuestro sistema formativo para dar una respuesta nueva y actual a los retos que plantea una sociedad marcada por altos niveles de evolución tecnológica, y por esquemas de globalización económica, unidos a preocupantes cotas de desempleo o subempleo e importantes desajustes entre la oferta y la demanda del sistema formativo y del sistema productivo.
- Una Formación Profesional de Calidad, está vinculada a la calidad de las políticas laborales y de empleo
- La tendencia a la regionalización y europeización de la F.P. hará crecer la interacción entre los sistemas formativos, la movilidad laboral y la exigencia de transparencia y homologación de las competencias de los destinatarios de la F.P. en sus tres subsistemas
El Congreso entiende, también, que
- Es preciso operar un cambio de mentalidad de la Sociedad respecto a la F.P.,
- La calidad y mejora de imagen de la F.P. exige cuidar mucho la calidad de la Enseñanza Primaria y Secundaria,
- La mejora continua de la Formación Profesional será fruto, no tanto de reformas, cuanto de un trabajo de debate y de diálogo que tenga en cuenta las dificultades del proceso de aplicación de la nueva F.P., las posibilidades ofrecidas por los Planes Nacionales de F.P. y de Empleo y, sobre todo, del compromiso entre todos los agentes implicados en la misma: Administración, Agentes Sociales, Centros de Formación, Centros de empleo, etc.
El Congreso propone a las Administraciones Central y Autonómicas, a los Agentes Sociales, a los Centros de F.P. en cualquiera de los subsistemas, a sus equipos Directivos, profesorado y Comunidades educativas algunos puntos que deben incluirse en cualquier debate para la mejora de la calidad de la F.P.;
Respecto a los alumnos
- Buscar sistemas para adelantar el proceso de iniciación profesional y de transición a la F.P., aportando un enfoque más profesionalizante a los currículos de aquellos alumnos/as que presentan mayores dificultades académicas
- Favorecer y financiar en Primaria/Secundaria unos Servicios de Orientación de calidad
- Cuidar y acompañar los procesos de Inserción Profesional a través de la Bolsa de Empleo de los Centros que, en muchos casos, se mantiene a base de voluntarismo de profesores y de Centros.
Respecto al Profesorado
- Poner en marcha fórmulas que favorezcan la estabilidad profesional mediante el reconocimiento fáctico de sus "competencias profesionales y pedagógicas" más allá de las simples titulaciones oficiales.
- Favorecer el reajuste de horarios, modificando el concepto de "jornada lectiva"y valorando la dedicación a otras tareas inherentes a la formación continua y a la mejora de la Formación Profesional.
Respecto a los Centros
- Favorecer criterios de flexibilidad, autonomía y excelencia de los Centros y de los itinerarios formativos
- Cuidar y estimular la creación de redes de centros de FP, (local, autonómica...) integrada por centros públicos y privados, fomentando la identidad "permanente" de los mismos y favoreciendo la igualdad de condiciones desde criterios de planificación y racionalización de la oferta formativa en los tres subsistemas.
Respecto a las Empresas
- Impulsar en el mundo empresarial el conocimiento de la nueva F.P., y de los Centros de la zona
- Establecer acuerdos estructurales Escuela-Empresa que incluyan acciones específicas de transferencia tecnológica entre las Empresas y los Centros y la realización de prácticas de formación continua del profesorado en las empresas.
Respecto a la Administración
- Conseguir la puesta en marcha eficaz y no sólo administrativa, del Instituto Nacional de Cualificaciones y dar pasos hacia la creación de un Consejo Estatal de Centros de F.P.
Exigencia de flexibilidad
- Estimular experiencias de innovación que puedan tener una aplicación generalizada en la nueva Formación Profesional mediante la financiación de horas de I+D y la puesta en marcha de programas de dotación de recursos materiales adecuados a los objetivos del nuevo programa de F.P.
- Potenciar los programas de Garantía Social y otros programas dirigidos a colectivos más perjudicados por la falta de igualdad de oportunidades: programas de empleo femenino, colectivos con dificultades sicológicas o mentales, población carcelaria, minorías étnicas, etc...
Revisión de los Ciclos
- Acordar los criterios desde los que debe hacerse esta revisión, sin descartar la posibilidad de adecuar la duración de los ciclos de 1.300 ó 1.400 horas a la duración normal de los Cursos académicos
- Incluir Módulos de Formación humana basados en "competencias de personalidad", de "Deontología profesional", de Formación lingüística y de Informática
Continuidad Grado Medio - Grado Superior
- Poner en marcha "mecanismos legales" que favorezcan la continuidad en la carrera profesional y la mejora de los niveles de profesionalización de los alumnos.
- Analizar la posible homologación de módulos de los CFGS respecto a los créditos de Estudios Técnicos Universitarios
Transnacionalidad
- Cuidar la "dimensión europea" de la F.P. y favorecer la apertura de nuestras redes locales o autonómicas de F.P. a funciones yde cooperación internacional.
CONCLUSIÓN
El Congreso de Formación Profesional se dirige a las Administraciones central y autonómicas, a todas las personas y entidades implicadas en la Formación Profesional y a toda la sociedad española para pedir, de una vez y por todas, la realización de las promesas de mejora que, desde hace tantos años, vienen haciendo quienes tienen el mandato, la responsabilidad directa y el poder de convocar, mantener y sacar conclusiones eficaces de un debate nacional sobre la mejora de calidad de nuestra F.P. en sus tres subsistemas.
Madrid, 26 de marzo de 2000